martes, 24 de febrero de 2009

Cuando escucho tu voz...

Mi reloj se para,
cuando te tengo que contestar no hay palabras que me ayuden a igualar tu encanto,
cuando te escucho la tierra se mueve, mis labios se secan , mis piernas tiemblan,
al oirte ya nada para mi es igual , mi sonrisa aparece automaticamente y no deseo dejar de mirarte a los ojos, tan sólo deseo una eternidad junto a ti.

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